Hipnosis Terapéutica

¿Qué es la Hipnosis?
La Hipnosis, llamada también hipnoterapia, es una técnica terapéutica de gran efectividad que tiene múltiples aplicaciones en el ámbito de la salud física, emocional y mental.
La Hipnosis es un estado natural del ser que se produce en muchas ocasiones de forma espontánea, ya que se trata de un “estado alterado de conciencia” que nada tiene que ver con el concepto de “perder la conciencia” como se viene creyendo. Así pues, experimentamos de forma natural un trance hipnótico cada vez que estamos concentrados en un trabajo, o en una película que nos mantiene alerta, o leyendo un libro, o cuando estamos conduciendo y, de repente, perdemos la noción del tiempo e incluso de algunos tramos del recorrido realizado.


Algunos mitos
Es importante desmitificar ciertas creencias sobre la Hipnosis que no tienen nada que ver con la realidad, como creer que un hipnotizador tiene poderes mágicos, que uno puede llegar a hacer cosas en contra de su voluntad, que sólo es posible hipnotizar a personas de mente débil, que una persona hipnotizada se encuentra inconsciente, que corre el peligro de no despertar… Todo ello no son más que suposiciones sin base ni fundamento ajenas a los verdaderos beneficios terapéuticos que la Hipnosis puede realmente ofrecer. Lo primero que debemos hacer es dejar atrás todos los mitos que, a modo de información errónea, desvalorizan o ridiculizan la efectividad de esta práctica, basándose en shows televisivos que ofrecen una imagen muy equivocada que se aleja enormemente de lo que es en realidad, creando cierta aversión o incluso miedo a causa del desconocimiento y la ignorancia de quien emite estos juicios en su contra.


Objetivos de la Hipnosis Terapéutica
La hipnoterapia trata de introducir nuevas ideas de curación en el subconsciente de la persona. Ideas que, posteriormente, se desarrollarán inconscientemente y producirán un reflejo condicionado –no controlado- en la mente del receptor.
Se trata de un método terapéutico de los más antiguos, naturales y efectivos, que carece de efectos secundarios y que utiliza las sugestiones dirigidas a la mente subconsciente con el fin de instaurar nuevos programas mentales para alcanzar los resultados deseados.
La función del terapeuta es sólo la de guiar al paciente a través de un diseño específico e individualizado de sugestiones hipnóticas dirigidas a cada problema en cuestión, entendiendo que si el receptor no coopera no puede ser hipnotizado.


¿Qué se consigue?
Se trata de un fenómeno absolutamente normal, seguro y saludable. La mente baja sus vibraciones y se la orienta a la consecución de determinados objetivos como dejar de fumar, hacer una dieta o controlar el peso, mejorar la autoimagen, aumentar la autoestima y la seguridad personal, desactivar pautas negativas y programaciones erróneas, dominar miedos, sanar fobias, liberar adicciones, mejorar la memoria, ayudar en el aprendizaje en general, mejorar la práctica deportiva…, así como también puede favorecer la recuperación de enfermedades o la sanación de dolencias o bloqueos a nivel físico, entendiendo que, por sí misma, la Hipnosis no cura nada, sino que facilita y activa los propios mecanismos de autosanación, favoreciendo y acelerando los buenos resultados en función de la colaboración de quien la recibe.
Por otra parte, debido a la profunda relajación que se alcanza en el estado hipnótico, los beneficios implícitos en el proceso son realmente importantes. El estado de relajación y calma profunda que se produce repercute, evidentemente, de forma muy favorable en el estado físico, emocional y mental del paciente, por lo que sólo por ello ya supone un gran beneficio para la salud.


¿Cuánto duran las sesiones y cuántas hay que hacer?
La duración de las sesiones puede oscilar entre 45 minutos y una hora, pudiéndose realizar incluso una efectiva sesión en tan solo media hora, incluso menos, en el caso de pacientes entrenados y realmente entregados.
El grado de efectividad dependerá del grado de la dolencia manifestada, así como de la colaboración por parte del paciente, por lo que variará de unos a otros el número de sesiones a realizar, oscilando éstas entre una sola sesión (como suele suceder en los casos de erradicación de hábitos nocivos como el tabaco) o hasta un total de diez o más sesiones dependiendo de los casos, siendo el paciente quien controla siempre los resultados.
Por otra parte, tampoco es necesario que, para que se obtengan resultados positivos, deba alcanzarse un estado de hipnosis profunda. Cualquier nivel de Hipnosis puede ayudar a promover cambios en la persona siempre que ésta esté dispuesta a colaborar, ya que el miedo y la desconfianza son los obstáculos que hay que aprender a erradicar para que los resultados sean satisfactorios.


Hipnosis como complemento de otras técnicas
Se entiende que, aunque la Hipnosis puede ayudar a resolver en muchas ocasiones gran variedad de problemas, puede combinarse con otras técnicas específicas, usándose como complemento de otros tratamientos médicos, siendo compatible con cualquiera de ellos, tanto con los alopáticos como con los alternativos, ofreciendo en todo momento la garantía de un método totalmente seguro.